9/04/2013 08:00:00 AM

Heróico Café La Gloria


La Gloria ha estado ahí siempre. Es uno de esos lugares que nació para aparecer en los mapas de turistas como referencia. Es un punto de reunión que ya forma parte del paisaje urbano.

En el Café la Gloria se han reunido generaciones de habitantes de la zona Condesa, tanto por su sopa de tomate asado, como por su ambiente entre bohemio y casual.

En sus paredes se han exhibido obras de artistas locales que han pasado al estrellato (y claro, otros que aquí alcanzaron su máximo logro). En el bar se han visto pasar innumerables modas: desde la época de whiskys en Manhattan hasta el reposicionamiento del mezcal, el encuentro con el vino mexicano, pasando por los gin, tonics y ahora, todo tipo de preparados en torno a una copa martinera.

A la hora de la comida siempre goza de gran ambiente; tiene una banqueta muy agradable que se ubica en el cruce de caminos de una de las avenidas emblemáticas de la Condesa. La Gloria se ubica donde todo empezó, en epicentro de la Condesa.

La comida es muy sencilla. Ha pasado por etapas distintas, unas más creativas que otras, pero hay platos que ya no se moverán nunca. El pollo, el atún y la pasta son los elementos de la zona de confort.

Vicente Suárez 41-D, esquina con Amatlán, Condesa; 55 5211 4185



2 comments :

  1. La Gloria es una historia de melancolía. Por muchos años era "ese lugar" que tenía toda tu confianza por ser consistente, sabroso, y reconfortante. Algo pasó... Algo cambió... Los dueños hicieron algo, y al igual que un amigo de toda la vida a veces te da la espalda, esa relación con La Gloria se perdió. Sus precios se dispararon, el menú entorpeció, su calidad se volvió intermitente, y en general la personalidad ya no estaba ahí. De ir dos a tres veces por semana, yo ya no he vuelto por más de un año. Cuando pensaba regresar a ver como iban las cosas, pusieron una exposición de esculturas comestibles en forma de partes humanas, lo cual se me hizo tan grotesco que me hizo dar media vuelta y marcharme.

    Querida Gloria, como te extraño...

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  2. Ha tenido sus etapas. Como con las personas, pienso que guardan siempre algo de su esencia. Mientras la sopa de jitomate asado permanezca en el menú, todo lo demás es pasajero.

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